Tu código QR
Descargarlo, imprimirlo, colocarlo en las mesas y qué hacer si necesitas cambiarlo.
El código QR es el puente entre la mesa y tu carta. El cliente lo escanea con la cámara del móvil y le abre la carta en el navegador, sin instalar nada.
Lo tienes en Configuración › QR.
Descargarlo o imprimirlo
Entra en Configuración › QR. El código aparece ya generado en pantalla: no hay ninguna opción que ajustar.
Pulsa Descargar para guardar el archivo en tu ordenador, o Imprimir para enviarlo directamente a la impresora.
Captura pendiente
La pantalla Configuración › QR con el código y los botones Descargar e Imprimir.
En qué formato se descarga
El archivo se llama qr-menu.svg y está en formato SVG.
Eso significa que es un dibujo, no una foto: se puede ampliar todo lo que quieras sin que se pixele. Da igual que lo pongas en una pegatina de 5 cm o en un cartel de un metro, se ve igual de nítido.
Si tu programa no abre archivos SVG
Los abren el navegador (arrástralo a una pestaña de Chrome), Canva, Illustrator e Inkscape. También cualquier imprenta: el SVG es justo el formato que prefieren, porque no se les rompe al ampliarlo.
Si necesitas un PNG o un JPG, ábrelo en el navegador, amplíalo a pantalla completa y haz una captura; o pide en la imprenta que te lo conviertan.
Consejos para imprimirlo
- Tamaño mínimo: 3 × 3 cm. Por debajo de eso, los móviles con cámara mala empiezan a fallar. Para un cartel de pared, de 10 cm en adelante.
- Deja un margen blanco alrededor. El código necesita un borde limpio para que la cámara lo distinga del fondo. No lo pegues justo al filo del papel ni lo pongas sobre una foto.
- Fondo claro y código oscuro. Es como se descarga y es como mejor lee la cámara. Evita imprimirlo en negativo o sobre un color intenso.
- Ojo con el plastificado brillante. Los reflejos de la luz del local pueden impedir que la cámara enfoque. Si plastificas, mejor mate.
- Pon una frase debajo. Algo como «Escanea para ver la carta» ayuda más de lo que parece, sobre todo con clientes mayores.
Prueba antes de imprimir cien
Escanea el código desde tu propio móvil antes de mandarlo a la imprenta. Comprueba que abre tu carta, que se ve el logo y que los precios son los buenos.
Un solo QR para todo
Tu código es el mismo para todas tus cartas y menús. El cliente llega a una página con tu nombre y tus datos, y desde ahí elige qué carta quiere ver.
Eso quiere decir que no necesitas un QR por carta, y que cuando creas una carta nueva no hay que reimprimir nada.
El QR no caduca ni cambia
Puedes cambiar precios, borrar platos, crear cartas nuevas, cambiar el logo o el color de marca: el código impreso sigue funcionando. Solo tendrías que reimprimirlo si el papel se estropea.
La única cosa que sí lo rompe
Cambiar la URL del menú público en Configuración › General. Esa dirección es literalmente lo que hay dentro del código: si la cambias, todos los QR impresos dejan de funcionar y hay que volver a imprimirlos.
Si ya tienes carteles repartidos por las mesas, no toques ese campo.
Problemas frecuentes
Prueba primero con otro móvil, para descartar que sea la cámara.
Si tampoco va, comprueba que el código está impreso con suficiente tamaño y margen, y sin reflejos. Si lo has recortado apurando el borde, imprímelo de nuevo dejando aire alrededor.
El QR funciona; lo que falta es contenido visible. Ve a Cartas y menús y comprueba que tienes al menos una carta con el interruptor VISIBLE encendido y guardada. Si le has puesto horario, mira que la hora de ahora entre en alguna franja.
No tiene vuelta atrás salvo volver a poner la dirección anterior. Si te acuerdas de cuál era exactamente, vuelve a escribirla en Configuración › General y los códigos impresos volverán a funcionar. Si no, toca reimprimir.
Hoy no desde el panel. Puedes hacerlo tú abriendo el SVG en Canva o Illustrator y colocando el logo encima, pero hazlo con cuidado: si tapas más de la cuenta, deja de leerse. Prueba siempre el resultado con dos o tres móviles distintos antes de imprimir.